Ya nadie nos invita al país

donde el papel higiénico no se acaba.

Los electrocutados se bañan en el río.

El niñocaraderata tiene las fuerzas exangües,

hasta los suspiros le cuestan trabajo. No

es el miedo lo que hace que la gente corra,

en este lugar tan extraño,

(nadie trabaja: nadie tiene prisa),

(nadie hace ejercicio: esa cosa demoniaca

que ni el demonio entiende),

corren porque así sienten que se van a morir menos:

pero

no es cierto,

como podemos ver,

paro cardiaco tras paro cardiaco

van cayendo, cayendo,

los corredores,

algunos en las escaleras,

otros en las explanadas de los parques,

en las calles en los teatros en los sonideros,

mueren sin darse cuenta,

absortos en la velocidad,

insuperables.

800 resurrecciones
ABUL8TROMPASABBAS@GMAIL.COM © 2017 Abul Abbas